A  B  D  E   G  H  I  J  K  L  M  N  O  P  Q  R  S  T  U  V 









© Derechos Reservados
Departamento de Tecnología
Web y Multimedia
Dirección de Tecnología de la Información y Comunicaciones
Universidad Tecnológica de Panamá

Última Actualización:
- 2012
-



Lupita Quirós Athanasiadis

Correo electrónico: proflupita@hotmail.com

TITULOS ACADEMICOS:
Recibe un Diplomado en Creación Literaria por la Universidad Tecnológica de Panamá en noviembre de 2003.

EXPERIENCIA PROFESIONAL O TRABAJO ACTUAL:

Es actualmente Profesora de Español para Extranjeros y Diplomada en Creación Literaria por la Universidad Tecnológica de Panamá, en 2003.

Sus cuentos se han publicado en varios números de la Revista Cultural “Maga”, en periódicos de la localidad, en diversas antologías y en proyectos literarios de  Internet.

PREMIOS, BECAS U OTRAS DISTINCIONES NACIONALES O
INTERNACIONALES:

  • En diciembre del 2004 publica su primer libro de cuentos con el título "Si te contara…". (Segunda Edición en mayo de 2007).
  • Cuarta Mención Honorífica en el “Concurso Nacional de Cuentos José María Sánchez”; en 2004 por su obra “Lo que me dijo el viento”.
  • Segunda Mención Honorífica en el “Concurso Nacional de Cuentos José María Sánchez, en 2005, con el libro “Contando quiero decirte...”
  • Primera Mención Honorífica en el Concurso “Maga de Cuento Breve”, en 2006, con su Minicuento”. “La prueba de ADN”.
  • Premio “Promesa Literaria del Año”, 2006 por su cuento: “La cerca del alambre de púas”.
  • Primera Mención Honorífica “Promesa Literaria del año”, 2007 por su cuento “El caso del asesino del ascensor”.
  • Segunda Mención Honorífica “Promesa Literaria del año”, 2007 por su cuento “Premio de las Letras”.
  • Premio Signos de Minicuentos Rafael De León-Jones, 2008 por su obra “A cuentagotas”.

LIBROS, CUADERNILLOS Y FOLLETOS PUBLICADOS:
Si te contara... (Fundación Cultural Signos, Panamá, 2004), La viuda de la casa grande (Panamá, 2005), No se lo cuentes a nadie (Panamá, 2007)
,El caso del asesino del ascensor y otros cuentos(Panamá, 2008), A Cuentagotas (Editorial 9 Signos, Panamá, 2009), La viuda de la casa grande - 2a. edición, corregida y aumentada (Panamá, 2009), The Widow of the Grand House (Panamá, 2009), La tarde en que llegaste a verme (Panamá, 2010), Los celulares Greenberry del bosque y otros cuentos (Panamá, 2011), Pequeñas confesiones (Panamá, 2012), Bajo la piel de las historias (Universal Books, Panamá, 2013).

DESCRIPCIÓN TEMÁTICA DE ALGUNOS LIBROS

Bajo la piel de las historias (novela, 2013). En la novela Bajo la piel de las historias, Lupita Quirós Athanasiadis relata el encuentro de seis galardonadas escritoras latinoamericanas con Octavia Friedman, quien ostenta desde hace poco el premio Nobel de Literatura.

La obra se desarrolla a bordo de un crucero por el Mediterráneo y, mientras el barco surca las paradisíacas aguas, las mujeres comparten sus experiencias y sus trabajos literarios. Marion resulta un enlace, el cordón umbilical que unirá las historias particulares y los encuentros entre ellas y con Friedman.

Los espacios físicos de la novela son embellecidos por una atenta descripción de las viejas y modernas ciudades de Europa, llenas de la magia y la sofisticación que les otorga el tiempo, siendo esta reseña geográfica uno de los objetivos esenciales de la narración.

La autora inserta a sus personajes en ambientes aristocráticos y complementa la idea de exquisitez con la descripción de elementos que definen esa identidad como parte de una atmósfera culta, donde parece prevalecer el hedonismo.

Al margen de este sincretismo de intelectualidad, sibaritismo y desplazamientos, Bajo la piel de las historias permite percibir, mediante el entrelazamiento de las distintas vivencias, un continuo sentido de uniformidad que rebasa el grato desfile de situaciones diversas y logra que la autora alcance la que podría ser su obra cumbre.

Rosalina R. Romero C.
Profesora universitaria de Lengua y Literatura,
especialista en Literatura panameña

Lupita Quirós Athanasiadis ocupa ya un destacado lugar en la narrativa panameña, por sus acertados aportes en cuento y novela, con los que ha hecho un oportuno y bien recibido repaso de nuestro presente. La autora nos ofrece en esta ocasión un libro que asume el reto de ligar ambas expresiones, justamente para repasar nuestra contemporaneidad, mediante tramas dinamizadas por una acción común que, cual valor añadido, atesora un esbozo metanarrativo capaz de acercar al lector a los grandes dilemas de la creación literaria de hoy.

Ariel Barría Alvarado
Escritor
Profesor de Lengua y Literatura


Pequeñas confesiones (cuentos, 2012). Pequeñas confesiones –un título, por cierto, muy afortunado-- es, a mi juicio, un buen libro de cuentos. Un ensayo exhaustivo y profundo daría cuenta de sus muchas virtudes; es decir, de sus modos de desempeño artístico y de la forma en que éstos impactan al lector. Yo haré sólo una reseña, somera, de algunos de estos logros, a fin de que la necesaria magia de una primera lectura –lectura virgen—no quede marcada a priori por una visión demasiado especializada.

Pero aprovecho la coyuntura para señalar que, a mi criterio, un buen libro se merece siempre su consignación en ambas instancias: Por una parte, la presentación que se hace del libro en un acto como el que aquí nos convoca, y –ojalá—la pronta publicación de las primeras reseñas en periódicos o revistas, las cuales dan fe de la aparición de la obra y de características generales (sin cometer el ex abrupto de contar en detalle la historia, a riesgo de arruinarle así la novedad al lector); y por otra, los trabajos más largos y densos –de carácter ensayístico--, auscultadores de la minucia y las razones de ser de los diversos textos que conforman el libro: de sus resortes interiores y de sus consecuencias, elementos que evidentemente son más propios de la crítica literaria y, por tanto, más afines al ámbito universitario, a la academia.

Comienzo señalando algunas constantes en el estilo de escribir de Lupita Quirós Athanasiadis, características que ha ido consolidando a través de su desarrollo como cuentista en sus libros anteriores. Lo primero que se nota en seguida es que sabe muy bien cómo contar una historia. Lo hace con un sentido preciso de que es necesario enhebrar, a veces muy sutilmente, una trama que gradualmente habrá de desarrollarse, enfrentando en algún momento cierto tipo de conflicto, aunque sólo sea subliminal o sugerido, hasta llegar a un desenlace.

Esto implica en ciertos cuentos la inserción de cierta acción. Tener claro este andamiaje en cada cuento –lo cual alguien podría considerar elemental- es una cosa en la teoría, pero llevarlo a cabo con destreza en la escritura no resulta tan sencillo: requiere imaginación, experiencia vivida, oficio. Lupita suele salir airosa en la ejecución de estas exigencias, y así lo ha demostrado en la práctica el conjunto de sus diversos libros de cuentos y novelas, incluyendo su reciente Pequeñas confesiones, obra que hoy nos congrega.

Asimismo, otro de los elementos estructurales más difíciles de lograr en un cuento, por su brevedad y necesaria concreción, es la construcción de al menos un personaje verosímil en cada historia, al cual podamos visualizar e ir comprendiendo en sus movimientos físicos y del alma. Y no se trata, por supuesto, de tener que meterse en complejas descripciones interminables; a veces más bien basta suministrar unos pocos rasgos singulares, sugerentes, para que podamos tener una semblanza adecuada de dicho personaje.

Algo similar ocurre cuando es la situación, imbuida de atmósfera debidamente contextualizada, la que cobra protagonismo en los cuentos de Lupita. Sabe crear ese ambiente, armonizarlo consigo mismo y con lo que ocurre o deja de ocurrir en determinadas historias bajo su influjo.

Así, ya sea que se trate de cuentos de acción, de personaje o de atmósfera o situación, la diestra narradora que es Lupita Quirós Athanasiadis suele salir triunfante. Sus conocimientos de técnicas narrativas, aprendidas en el Diplomado en Creación Literaria que tomó en la Universidad Tecnológica de Panamá en 2003, las cuales no hacen más que reforzar en un momento dado la fuerza de sus sugestivas intuiciones y su dominio del lenguaje, permiten que sus cuentos fluyan y convenzan al lector, sorprendiéndolo a veces, sobre todo al final.

Finalmente, otra virtud de los cuentos de Lupita —y Pequeñas confesiones no es una excepción— es, por un lado, la elegancia de su tersa prosa, una como etérea gracia con que escribe; por otro, el hecho de que a menudo cambia de escenarios, situando sus historias en diversos lugares del planeta, con nombres específicos de sitios y ambientes representativos que les son afines. Producto sin duda de los muchos y diversos viajes de la autora, así como de su costumbre de documentarse ampliamente, podemos tener la seguridad de que los datos que coloca en determinados cuentos son confiables, como también es creíble el flujo de situaciones concretas que, con igual certeza creativa, brotan de su poderosa imaginación.

Enrique Jaramillo Levi


Los celulares Greenberry del bosque y otros cuentos (cuento, 2011).

Escribimos para pintar con palabras las cosas que hemos vivido, las que nos gustaría haber vivido y aquellas que quisiéramos vivir.

Escribimos para transmitir nuestras ideas, para provocar sensaciones y avivar sueños.

Escribimos porque hay un talento por desarrollar o porque hay motivos, como el primer año del primer nieto, que nos mueven a ello.

Tal es la razón que nos lleva a esbozar estas líneas, porque con este libro de cuentos infantiles titulado “Los celulares Greenberry del bosque y otros cuentos”, de la escritora panameña Lupita Quirós Athanasiadis, no sólo descubrimos una nueva faceta de su trabajo literario, sino que, además, revelamos que con su talento, Lupita pretende regalarle a su nieto: Jon Diego, y a todos los niños y niñas que lean estas historias, alegría, entretención y el conocimiento que se necesita para formar su espíritu creador, a través de un estilo sencillo y primoroso, con personajes cotidianos, como El Torito de la Pradera, los monitos Tin y Marín o los ácaros de una almohada, pero también diferentes, como el Hada Madrina del Bosque o el rostro gigantesco que, aparentemente, se asomó por la ventana, permitiendo que se realicen los hechos fantásticos trasladando a sus lectores a la realidad.

GloriaMelaniaRodríguez

Directorio de Escritores Vivos de Panamá


 
 A  B  D  E   G  H  I  J  K  L  M  N  O  P  Q  R  S  T  U  V 









© Derechos Reservados
Departamento de Tecnología
Web y Multimedia
Dirección de Tecnología de la Información y Comunicaciones
Universidad Tecnológica de Panamá

Última Actualización:
- 2018
-



Lupita Quirós Athanasiadis

Correo electrónico: proflupita@hotmail.com

TITULOS ACADEMICOS:
Recibe un Diplomado en Creación Literaria por la Universidad Tecnológica de Panamá en noviembre de 2003.

EXPERIENCIA PROFESIONAL O TRABAJO ACTUAL:

Es actualmente Profesora de Español para Extranjeros y Diplomada en Creación Literaria por la Universidad Tecnológica de Panamá, en 2003.

Sus cuentos se han publicado en varios números de la Revista Cultural “Maga”, en periódicos de la localidad, en diversas antologías y en proyectos literarios de  Internet.

PREMIOS, BECAS U OTRAS DISTINCIONES NACIONALES O
INTERNACIONALES:

  • En diciembre del 2004 publica su primer libro de cuentos con el título "Si te contara…". (Segunda Edición en mayo de 2007).
  • Cuarta Mención Honorífica en el “Concurso Nacional de Cuentos José María Sánchez”; en 2004 por su obra “Lo que me dijo el viento”.
  • Segunda Mención Honorífica en el “Concurso Nacional de Cuentos José María Sánchez, en 2005, con el libro “Contando quiero decirte...”
  • Primera Mención Honorífica en el Concurso “Maga de Cuento Breve”, en 2006, con su Minicuento”. “La prueba de ADN”.
  • Premio “Promesa Literaria del Año”, 2006 por su cuento: “La cerca del alambre de púas”.
  • Primera Mención Honorífica “Promesa Literaria del año”, 2007 por su cuento “El caso del asesino del ascensor”.
  • Segunda Mención Honorífica “Promesa Literaria del año”, 2007 por su cuento “Premio de las Letras”.
  • Premio Signos de Minicuentos Rafael De León-Jones, 2008 por su obra “A cuentagotas”.

LIBROS, CUADERNILLOS Y FOLLETOS PUBLICADOS:
Si te contara... (Fundación Cultural Signos, Panamá, 2004), La viuda de la casa grande (Panamá, 2005), No se lo cuentes a nadie (Panamá, 2007)
,El caso del asesino del ascensor y otros cuentos(Panamá, 2008), A Cuentagotas (Editorial 9 Signos, Panamá, 2009), La viuda de la casa grande - 2a. edición, corregida y aumentada (Panamá, 2009), The Widow of the Grand House (Panamá, 2009), La tarde en que llegaste a verme (Panamá, 2010), Los celulares Greenberry del bosque y otros cuentos (Panamá, 2011), Pequeñas confesiones (Panamá, 2012), Bajo la piel de las historias (Universal Books, Panamá, 2013).

DESCRIPCIÓN TEMÁTICA DE ALGUNOS LIBROS

Bajo la piel de las historias (novela, 2013). En la novela Bajo la piel de las historias, Lupita Quirós Athanasiadis relata el encuentro de seis galardonadas escritoras latinoamericanas con Octavia Friedman, quien ostenta desde hace poco el premio Nobel de Literatura.

La obra se desarrolla a bordo de un crucero por el Mediterráneo y, mientras el barco surca las paradisíacas aguas, las mujeres comparten sus experiencias y sus trabajos literarios. Marion resulta un enlace, el cordón umbilical que unirá las historias particulares y los encuentros entre ellas y con Friedman.

Los espacios físicos de la novela son embellecidos por una atenta descripción de las viejas y modernas ciudades de Europa, llenas de la magia y la sofisticación que les otorga el tiempo, siendo esta reseña geográfica uno de los objetivos esenciales de la narración.

La autora inserta a sus personajes en ambientes aristocráticos y complementa la idea de exquisitez con la descripción de elementos que definen esa identidad como parte de una atmósfera culta, donde parece prevalecer el hedonismo.

Al margen de este sincretismo de intelectualidad, sibaritismo y desplazamientos, Bajo la piel de las historias permite percibir, mediante el entrelazamiento de las distintas vivencias, un continuo sentido de uniformidad que rebasa el grato desfile de situaciones diversas y logra que la autora alcance la que podría ser su obra cumbre.

Rosalina R. Romero C.
Profesora universitaria de Lengua y Literatura,
especialista en Literatura panameña

Lupita Quirós Athanasiadis ocupa ya un destacado lugar en la narrativa panameña, por sus acertados aportes en cuento y novela, con los que ha hecho un oportuno y bien recibido repaso de nuestro presente. La autora nos ofrece en esta ocasión un libro que asume el reto de ligar ambas expresiones, justamente para repasar nuestra contemporaneidad, mediante tramas dinamizadas por una acción común que, cual valor añadido, atesora un esbozo metanarrativo capaz de acercar al lector a los grandes dilemas de la creación literaria de hoy.

Ariel Barría Alvarado
Escritor
Profesor de Lengua y Literatura


Pequeñas confesiones (cuentos, 2012). Pequeñas confesiones –un título, por cierto, muy afortunado-- es, a mi juicio, un buen libro de cuentos. Un ensayo exhaustivo y profundo daría cuenta de sus muchas virtudes; es decir, de sus modos de desempeño artístico y de la forma en que éstos impactan al lector. Yo haré sólo una reseña, somera, de algunos de estos logros, a fin de que la necesaria magia de una primera lectura –lectura virgen—no quede marcada a priori por una visión demasiado especializada.

Pero aprovecho la coyuntura para señalar que, a mi criterio, un buen libro se merece siempre su consignación en ambas instancias: Por una parte, la presentación que se hace del libro en un acto como el que aquí nos convoca, y –ojalá—la pronta publicación de las primeras reseñas en periódicos o revistas, las cuales dan fe de la aparición de la obra y de características generales (sin cometer el ex abrupto de contar en detalle la historia, a riesgo de arruinarle así la novedad al lector); y por otra, los trabajos más largos y densos –de carácter ensayístico--, auscultadores de la minucia y las razones de ser de los diversos textos que conforman el libro: de sus resortes interiores y de sus consecuencias, elementos que evidentemente son más propios de la crítica literaria y, por tanto, más afines al ámbito universitario, a la academia.

Comienzo señalando algunas constantes en el estilo de escribir de Lupita Quirós Athanasiadis, características que ha ido consolidando a través de su desarrollo como cuentista en sus libros anteriores. Lo primero que se nota en seguida es que sabe muy bien cómo contar una historia. Lo hace con un sentido preciso de que es necesario enhebrar, a veces muy sutilmente, una trama que gradualmente habrá de desarrollarse, enfrentando en algún momento cierto tipo de conflicto, aunque sólo sea subliminal o sugerido, hasta llegar a un desenlace.

Esto implica en ciertos cuentos la inserción de cierta acción. Tener claro este andamiaje en cada cuento –lo cual alguien podría considerar elemental- es una cosa en la teoría, pero llevarlo a cabo con destreza en la escritura no resulta tan sencillo: requiere imaginación, experiencia vivida, oficio. Lupita suele salir airosa en la ejecución de estas exigencias, y así lo ha demostrado en la práctica el conjunto de sus diversos libros de cuentos y novelas, incluyendo su reciente Pequeñas confesiones, obra que hoy nos congrega.

Asimismo, otro de los elementos estructurales más difíciles de lograr en un cuento, por su brevedad y necesaria concreción, es la construcción de al menos un personaje verosímil en cada historia, al cual podamos visualizar e ir comprendiendo en sus movimientos físicos y del alma. Y no se trata, por supuesto, de tener que meterse en complejas descripciones interminables; a veces más bien basta suministrar unos pocos rasgos singulares, sugerentes, para que podamos tener una semblanza adecuada de dicho personaje.

Algo similar ocurre cuando es la situación, imbuida de atmósfera debidamente contextualizada, la que cobra protagonismo en los cuentos de Lupita. Sabe crear ese ambiente, armonizarlo consigo mismo y con lo que ocurre o deja de ocurrir en determinadas historias bajo su influjo.

Así, ya sea que se trate de cuentos de acción, de personaje o de atmósfera o situación, la diestra narradora que es Lupita Quirós Athanasiadis suele salir triunfante. Sus conocimientos de técnicas narrativas, aprendidas en el Diplomado en Creación Literaria que tomó en la Universidad Tecnológica de Panamá en 2003, las cuales no hacen más que reforzar en un momento dado la fuerza de sus sugestivas intuiciones y su dominio del lenguaje, permiten que sus cuentos fluyan y convenzan al lector, sorprendiéndolo a veces, sobre todo al final.

Finalmente, otra virtud de los cuentos de Lupita —y Pequeñas confesiones no es una excepción— es, por un lado, la elegancia de su tersa prosa, una como etérea gracia con que escribe; por otro, el hecho de que a menudo cambia de escenarios, situando sus historias en diversos lugares del planeta, con nombres específicos de sitios y ambientes representativos que les son afines. Producto sin duda de los muchos y diversos viajes de la autora, así como de su costumbre de documentarse ampliamente, podemos tener la seguridad de que los datos que coloca en determinados cuentos son confiables, como también es creíble el flujo de situaciones concretas que, con igual certeza creativa, brotan de su poderosa imaginación.

Enrique Jaramillo Levi


Los celulares Greenberry del bosque y otros cuentos (cuento, 2011).

Escribimos para pintar con palabras las cosas que hemos vivido, las que nos gustaría haber vivido y aquellas que quisiéramos vivir.

Escribimos para transmitir nuestras ideas, para provocar sensaciones y avivar sueños.

Escribimos porque hay un talento por desarrollar o porque hay motivos, como el primer año del primer nieto, que nos mueven a ello.

Tal es la razón que nos lleva a esbozar estas líneas, porque con este libro de cuentos infantiles titulado “Los celulares Greenberry del bosque y otros cuentos”, de la escritora panameña Lupita Quirós Athanasiadis, no sólo descubrimos una nueva faceta de su trabajo literario, sino que, además, revelamos que con su talento, Lupita pretende regalarle a su nieto: Jon Diego, y a todos los niños y niñas que lean estas historias, alegría, entretención y el conocimiento que se necesita para formar su espíritu creador, a través de un estilo sencillo y primoroso, con personajes cotidianos, como El Torito de la Pradera, los monitos Tin y Marín o los ácaros de una almohada, pero también diferentes, como el Hada Madrina del Bosque o el rostro gigantesco que, aparentemente, se asomó por la ventana, permitiendo que se realicen los hechos fantásticos trasladando a sus lectores a la realidad.

GloriaMelaniaRodríguez

Lupita Quirós Athanasiadis, egresada del Diplomado en Creación Literaria 2003, de la Universidad Tecnológica de Panamá, es una de las más prolíficas de su generación. Hoy nos sorprende con un nuevo libro, esta vez en el área infantil.

El libro consta de cuatro cuentos: Los celulares Greenberry del bosque, ¿Quién soltó unos globos en el Cerro Ancón?, La ardilla bondadosa y Los ácaros de tu almohada.

La particularidad de estos cuentos, que son para niños desde los ocho años, es la de tratar de contarle a los lectores hechos y situaciones de la vida actual como lo son: informar sobre la invasión ocurrida en 1989, las leyes de protección al Cerro Ancón y las consecuencias del abuso en la utilización de los celulares.

Esperamos que este libro encuentre su camino en el gran bosque que es nuestra literatura infantil.

Isabel Herrera de Taylor


La tarde en que llegaste a verme (novela, 2010). Lupita Quirós Athanasiadis escudriña secretos de la narrativa y los domina. “Ella es una autora con una pluma fina y una forma fluida, muy elegante de escribir”, expresó el profesor Ariel Barría Alvarado, quien tuvo acceso al manuscrito de la novela, de la cual Lupita leyó fragmentos en la galería GAMA el 12 de agosto de 2010.

Uno de los primeros en leer el manuscrito de su segunda novela La tarde en que llegaste a verme fue el profesor Ariel Barría Alvarado, quien hizo de presentador en la gala. La obra, nos llega en una forma muy distinta, destacó Barría Alvarado y recalcó el hecho de que con esta novela Lupita “rompe con ese esquema, con ese molde”, con ese estilo tan de ella, para “entrar en las grandes ligas” de la creación literaria.

Explica que “para quien escribe cuentos, el cuento es como asistir al canto de un artista, donde uno va a verlo y se enfoca en él. Escribir una novela es como ir a una ópera, donde hay muchos actores, muchos elementos teatrales funcionando al mismo tiempo” y Lupita ha demostrado gran competencia en hacer frente a este gran reto, en hacer esta tan exigente transición del cuento a la novela.

Pero, allí no quedan los méritos de la escritora que ha ganado varios premios. Ella ha sido capaz de trabajar con los personajes (que están en distintos planos, que son personajes complejos, se involucran en el mismo hecho narrativo, participan en la creación de la obra) y con ello nos presenta una nueva faceta en su arte literario, tarea que es compleja y difícil.

El escritor y crítico de literatura aplaudió esa manera tan hábil y elegante que tiene ella para “enfrentarse a escenas escabrosas” y tramas complicados y manejarlos con finura.

El buen manejo de la metaficción es algo de lo que ella hace gala en su obra y así lo exaltó uno de los maestros, el escritor Enrique Jaramillo Levi, quien es su mentor.

En el conversatorio durante la presentación de “La tarde en que llegaste a verme”, Lupita se refirió a algunas situaciones durante la dictadura, como el intercambio de alimentos entre las personas, las pasiones que estaban en juego, las versiones disímiles que se dan de los hechos, toca el controversial tema de del individuo es víctima o no de sus circunstancias, hace denuncias...

Prof. Ariel Barría Alvarado

Víctor Manuel Rodríguez

Lupita Quirós Athanasiadis, autora de A cuentagotas, El caso del asesino del ascensor, La viuda de la casa grande, Si te contara... y No se lo cuentes a nadie, presenta la más riesgosa de las aventuras: romper su propio molde para crear una novela diferente en donde El escritor es cuestionado por sus personajes. También, ambientada en los tempestuosos días previos a la entrega voluntaria del General Nogueira, la trama cambia de escenarios en tiempo y espacio, para desarrollar tres historias en las que a la sombra de conspiraciones, ambiciones y tórridos romances, dos familias y un periodista del siglo XIX, llevan al lector a cuestionar cuáles fueron las verdaderas razones que, después de los hechos acontecidos durante la invasión a Panamá por parte de los Estados Unidos, llevaron al llamado Hombre Fuerte de Panamá a refugiarse bajo la sombra de El Vaticano.

Ancel M. Díaz, Ingeniero y

Lupita Quirós Athanasiadis publica una excelente segunda novela corta:" La tarde en que llegaste a verme". Con la seguridad que da el dominio del relato en el desarrollo de una compleja historia, así como un oficio narrativo depurado y exigente, la autora permite al lector disfrutar anécdotas fascinantes y, dentro de éstas, matices ingeniosos no siempre explícitos. Se trata de una obra muy bien tramada, en la que la ficción y la metaficción se apoyan en ciertos elementos puntuales de nuestra Historia nacional para, soltando el lastre de una realidad que se nos escabulle en el tiempo, dejar volar la imaginación con resultados sorprendentes.

Enrique Jaramillo Levi, Profesor

"Es una novela con diferentes historias que se  entrelazan en diversos tiempos, logrando una ambientación verosímil con una muy interesante utilización de recursos literarios, donde el lector es trasladado de época en época, deleitándose con una riqueza de personajes... curiosos, divertidos y hasta metafóricos. La escritora logra transmitir al lector la sensación de encontrarse en el Colón del período de la construcción del Ferrocarril, en el Londres de final del siglo XIX  y hasta en la radiante París (entre otros sitios).  Finalmente nos retrotrae a los últimos días de la dictadura militar panameña.

La novela está muy bien lograda, especialmente en la forma como se juega con los personajes estereotipados y arquetípicos a lo largo de toda la  lectura".

Lissy Jované, Abogada y


The Widow of the Grand House (novel, 2009). On the day John Lennon was assassinated, Alberto, a prominent politician and businessman, also died. On his death, in addition to the grief and mourning, he bequeathed a huge fortune.

After completion of the funeral rites and the burial, Lourdes, the deceased’s niece, decided to record the history of this unusual family.

Based on the above happenings, Lupita Quirós Athanasiadis, now presents The Widow of the Grand House, a novel in which every character has a key role. And in addition, with her keen insight into the psychology of the characters, who come and go as in a game of chess, the story unfolds and concludes with a surprising ending.


La viuda de la casa grande - 2a. edición, corregida y aumentada (novela, 2009). El mismo día en que asesinaron a John Lennon, muere don Alberto un prominente político y hombre de negocios. Tras su partida, además de luto y dolor deja una fortuna de grandes dimensiones.

Enmarcando los acontecimientos alrededor de su velorio y posterior sepultura, Lourdes, la sobrina, decide escribir las memorias de su singular familia.

En esta forma, Lupita Quirós Athanasiadis, autora de Si te contara…, No se lo cuentes a nadie, El caso del asesino del ascensor y A cuentagotas, nos presenta la 2ª. edición de La viuda de la casa grande, una novela en donde cada personaje será una ficha clave en el juego de la narrativa, y así, con gran conocimiento de la sicología de los protagonistas, estos entrarán y saldrán de escena para, como en una partida de ajedrez, encajar con precisión en un sorprendente desenlace.


A Cuentagotas (minicuentos, 2009).El título del último libro de Lupita Quirós Athanasiadis señala el modo como se ha decidido contar: con brevedad, despojando el texto, en lo posible, de elementos considerados inútiles. Este modo de armar el relato corresponde al premio Signos de minicuento que recuerda al prematuramente desaparecido Rafael De León Jones.

La habilidad del cuentista está en elaborar un contexto lingüístico esquemático que haga que el valor y el sentido de las palabras o frases sean aplicables al contexto lingüístico de otra obra literaria conocida por los lectores. Así, se activa el recuerdo o la imaginación. O, también, elaborar un contexto lingüístico esquemático cuya estructura recuerde algún entorno físico, político, histórico cultural también conocido por el lector, o alguna discusión, debate o disputa.

Esto lo consigue el escritor contemporáneo especialmente mediante el uso de figuras retóricas como la metáfora, la ironía, la paradoja, la hipérbole o haciendo uso del humor o dando saltos temporales o espaciales para sorprender al lector.

No es fácil dominar la técnica del minicuento, y aquí en Panamá tenemos ya escritores y páginas literarias que prefieren y giran alrededor de esta forma, propia de los últimos años.

Esto que he escrito alrededor de los minicuentos de Lupita Quirós Athanasiadis no es “constituir la obra”, ni erigirla, ni fundarla. Ya sabemos que eso lo determinan los lectores, cuando dejan una constancia escrita de su lectura, y también los críticos cuando ordenan el corpus de la literatura como un cuerpo orgánico.

Hoy lo que he hecho es dejar constancia de mi lectura. Entre nosotros eso es necesario. Dejar constancia de la lectura. Así, cuando en el futuro se hable de esta obra, se podrá citar lo que dijimos en este momento en que vivimos (y lo que diremos mañana). Las reseñas de Maga, las reseñas de los diarios, las reseñas de las revistas o páginas electrónicas o blogs cumplen el papel de posibilitar el intercambio. Dejemos constancia de nuestras lecturas.

Que nadie diga que no nos leemos unos a otros.

Margarita Vásquez.


El caso del asesino del ascensor y otros cuentos (cuentos, 2008). Podemos leer en el Prologo del libro lo siguiente: "Bajo el título “El caso del asesino del ascensor y otros cuentos”, la escritora Lupita Quirós Athanasiadis ofrece un precioso vitral de imágenes literarias en  15  relatos cortos, de ambientes exquisitos, donde se brinda con vino, se recorren mansiones, se contempla la naturaleza, se sufre y se ríe.

Tuve la dicha de conocer a Lupita  por sus magníficos cuentos.  El primero que leí aparece en mi antología Cuento que te quiero cuento y me dejó un olor a Canela y manzanas que aún respiro, porque me arrobó por su estructura y el manejo de la figuras, principalmente la sinestesia, el juego con los sentidos. Después, un día cualquiera, me llamó y me pidió que le comentara algunos de los cuentos de esta colección, y me sentí honrada.

   Ahora conozco un poco mejor a la escritora, aún me falta, pero intentaré en esta presentación señalar algunos aspectos temáticos básicos como son  la caracterización de personajes, una aproximación a la estructura narrativa y estilística que se observa en esta colección de cuentos.

Como ya dije, observé un vitral de imágenes: sentí la soledad de algunos personajes,  los conflictos psicológicos que golpean el interior de los protagonistas y cómo, por el manejo del narrador omnisciente, esa angustia pasa al lector; percibí la emoción de los sujetos ficticios como si fueran de carne y hueso. Además, recorrí  espacios o escenarios variados: en ocasiones, el espacio es sólo la mente de los personajes; y, en otras, es una naturaleza poética, personificada. Lupita mantiene los conflictos, el suspenso y la jocosidad en un mundo literario sereno y acertado en cada punto del tejido narrativo.

Sólo comenté cinco cuentos y me sentí plenamente satisfecha. Lupita me dio libertad para hacer mi lectura, para ofrecer mi perspectiva de cinco cuentos. Así, recorrí textos de ternura, de romanticismo, como El impostor que no quiso serlo, donde la psicología de los personajes, el narrador omnisciente y el entorno envuelven al lector en una atmósfera de emotividad; leí textos de tensión como Premio de las Letras,  donde la conciencia del protagonista hace que gradualmente se  intensifique su inquietud interna y que,  por la omnisciencia del narrador,  el lector sea el único testigo de la progresiva agonía que vive el personaje; disfruté  de una lectura amena  en  La Muerte y su “talón de Aquiles”, donde la organización prima, donde se unen la intertextualidad, la ficción y los conceptos folclóricos de la muerte; igual me sentí ante  Una historia póstuma, donde se trata de reivindicar la concepción común de que los fantasmas  asustan a los vivos; en el cuento aparecen como sensibles y justicieros. En El caso del asesino del ascensor  se observa el dominio técnico, el ordenamiento riguroso de la trama: se describen  hechos vinculados con un crimen y se perfila detalladamente la condición de un detective y, al final,  es el lector el que debe inferir  por las acciones y por el discurso el enigma.  En este último cuento, se advierte una organización minuciosa y  pulcra, que involucra  al lector.

En fin,  Lupita Quirós Athanasiadis  posee una gran imaginación y es una aguda observadora del ser humano, maneja información de diversos temas, construye de forma estructurada y concisa sus  argumentos, reconstruye mundos narrativos y escribe para un lector dinámico".

Fulvia Morales de Castillo


No se lo cuentes a nadie (cuentos, 2007). Podemos leer en la contra portada del libro lo siguiente: "La autora nos ofrece en 16 cuentos, diferentes posturas de la imaginación hacia abordamientos diversos del mundo concreto. Encontramos fantasía, realismo mágico, manejo de los planos, interpolación de las realidades, humanismo en la palabra, profundo sentido social. Demuestra maestría en la escritura de cuentos cortos, subgénero que supone un refinado sentido de la síntesis, de la precisión y de la concepción del universo. La narradora da cuenta de su extraordinaria capacidad irónica, el uso del cinismo como recurso, sus innegables dotes para la caracterización psicológica de los personajes, a los que logra insuflarles la verosimilitud que debe adornar a cualquier hecho narrado. Se advierte, además, pulcritud en la palabra, desenfado en la elocución y agilidad en las ideas".

Rodolfo De Gracia Reinaldo


La viuda de la casa grande (novela, 2005). La contra portada del libro dice: "El mismo día en que asesinaron a John Lennon, muere don Alberto, un prominente político y hombre de negocios. Tras su partida, además de luto y dolor deja una fortuna de grandes dimensiones.

Enmarcando los acontecimientos alrededor de su velorio y posterior sepultura, Lourdes, la sobrina, decide escribir las memorias de esta singular familia.

En esta forma, Lupita Quirós Athanasiadis, autora de "Si te contara..." nos presenta ahora La viuda de la casa grande, una novela en donde cada personaje será una ficha clave en el juego de la narrativa. Y así, con gran conocimeinto de la sicología de los protagonistas, los mismos entrarán y saldrán de escena, para al final, como piezas de un rompecabezas, encajar con una precisión matemática en el desenlace de la novela".


Si te contara... (cuentos, 2004). En primer lugar los temas: Sumamente variados, interesantes en sus anécdotas, capaces de hacernos sentir y pensar debido a su sorprendente potencial sugestivo.Cada uno de los treinta relatos plantea un tema particular, cuyo desarrollo es siempre gradual y sorpresivo.  Desde una sesión fotográfica teñida de deseo y contención, pasando por la descripción del mundo interior trágico de un torero, o las reminiscencias siempre gratas y cercanas de la abuela, hasta un día equívoco en la playa, los avatares de las artes plásticas en el tiempo, un sorpresivo carnaval en Venecia o la poesía encerrada en un presagio.

También, y muy importante, aunque tal vez un lector común y corriente no lo perciba del todo, su dominio de la técnica.  Hay una cierta malicia literaria que permea la mayor parte de los cuentos, una sabiduría que prevé efectos emocionales, los manipula sin que se note.  Las muchas formas de contar una historia se despliegan en "SI TE CONTARA…"como en un escaparate virtual.

Por último, hay que señalar que Lupita tiene un dominio total del lenguaje.  La experiencia, los conocimientos, el ingenio y la inocencia se mezclan con la sensualidad y el vigor en el manejo de palabras e imágenes apropiadas a determinadas situaciones y personajes.  Y todo ello regido por un delicioso halo poético que, al apropiarse de la narración, no hace más que fortalecer la precisión de ese lenguaje con el que se alternan las metáforas.

Adicionalmente, nos encontramos frente a una autora que, como ya lo señalaba el jurado del premio "José María Sánchez" 2004, sabe describir lo que realmente importa; de manera vívida y sintética añado yo, pero que también conoce el arte de las transiciones y del suspenso, todo lo cual logra mediante una escritura eficaz, en la que conviven el misterio y una indeclinable y constante recuperación de la memoria.

La ficción breve panameña hoy está de fiesta.

Enrique Jaramillo Levi


Ver lista de escritores